jueves, 27 de junio de 2013

CUANDO LO CONVENIENTE CONSPIRA CONTRA LO IMPORTANTE
por Ángel Rafael Lombardi Boscán


Por ésta semana creo que ya no habrá Asamblea de la APUZ. Hoy al dirigirme a la misma sus accesos estaban cerrados, y al parecer, los espacios de la Casa del Profesor, fueron tomados por los estudiantes que han liderado la protesta (huelguistas de hambre y ayuno) desde que empezó hace tres semanas.
El rumor corrido es que ayer en la tarde los estudiantes se habían enterado de la disposición de la Junta Directiva de la APUZ a promover el levantamiento del paro.
Bueno, que les puedo decir. Ya eso se olfateaba en el ambiente. ¿Por qué entonces en la última Asamblea que decidió ir al Paro los integrantes de la Junta Directiva en pleno de la APUZ alzaron sus brazos para acompañar a la mayoría de la base profesoral que votó por ir al “Cese de las Actividades Académicas”? ¿Quedaron inesperadamente sorprendidos por la “arrebatadora” presencia de la Presidente de la FAPUV, Profa. Lourdes de Viloria, que se metió a la Asamblea en el bolsillo? ¿No están claros sobre cómo proceder en las actuales y difíciles circunstancias de la lucha gremial contra un Gobierno Anti-Universitario?
Una directiva gremial que no está convencida de las luchas reivindicativas y gremiales, que no sólo su base profesoral emprende sino su propia federación a nivel nacional, deja entonces mucho que desear. Y conste que no tengo nada personal con los integrantes de la Junta Directiva de la APUZ, la mayoría son amigos y conocidos. Lo que quiero evidenciar es que ésta lucha, en contra del Gobierno Anti-Universitario, si la queremos ganar, debemos estar unidos, y al parecer, dicha unión, es una completa ficción.
Todos coincidimos en la necesidad de defender la Universidad y su Autonomía en ésta arremetida o asalto final para convertirla en cuartel, doblegarlas y domesticarlas. Acerca de las estrategias de la lucha hay sus diferencias. Unos a favor del paro y otros en contra por muchas razones, y todas nos merecen respeto.
No obstante, en éste momento en que llevamos casi tres semanas de Paro, yo considero que el balance es positivo. En primer lugar la lucha no es sólo local, sino nacional (18 universidades, entre ellas las cinco históricas: UCV, ULA, UDO, UC y LUZ, además de la USB, es decir, lo verdaderamente representativo del espectro universitario). En segundo lugar se ha logrado posicionar el conflicto universitario dentro de la opinión pública en un sentido positivo ya que nuestros argumentos y razones están muy por encima de los esgrimidos por el Gobierno. Mientras que ellos amenazan y chantajean nosotros lo que queremos es dialogo y acuerdo sin sacrificar la Autonomía universitaria, mientras que ellos incendian y cometen actos vandálicos nosotros lo que queremos es paz arriesgando nuestra salud y vidas a través de las huelgas de hambre y ayuno. En tercer lugar, y esto es algo inédito, aunque existan las dudas y diferencias, casi unánimemente los Rectores y Autoridades universitarias de las universidades en huelga están respaldando la protesta y se han ofrecido en ser los interlocutores naturales para zanjar las diferencias entre el gremio y el Gobierno. Y finalmente, uno nota que al Gobierno le incomodan las protestas, tanto la que llevan a cabo los huelguistas como las trancas de avenidas y calles. Es decir, la lucha de los universitarios, con todas sus limitaciones, se ha producido y ha sido parcialmente exitosa. Tanto es así, que el principal afectado, el sector estudiantil, en buena medida y con todas sus reticencias, nos está acompañando.
En consecuencia, y esto es sólo una opinión que no pretende descalificar a las otras, el Paro debe mantenerse por lo antes dicho y además por una elemental solidaridad hacia el gremio y el grupo.
Lo que si podemos hacer, y es lo procedente en la hora actual, es una evaluación de la protesta y sus alcances de una forma permanente y creativa, y para ello tenemos las Asambleas y los distintos escenarios universitarios y públicos. Explorar la conveniencia de una salida intermedia que acerque las dos posiciones hoy enfrentadas entre los partidarios del Paro y lo que se manifiestan en contra. Ayer la Profa. Pilar de Manzanilla, Representante de los Profesores ante el Consejo Universitario me decía que se podría establecer un llamado a las actividades combinándolo con el mantenimiento de las protestas. Es decir, tres días de clases y dos de protestas, o tres de protestas y dos de clases y bajo el aval de la APUZ, la Asamblea de profesores y el acompañamiento del resto de los integrantes de la comunidad universitaria junto a las Autoridades. La propuesta como tal me lució interesante y digna de estudiarla y ponerla en el tapete. Ya no sólo complaceríamos a los estudiantes en sus reclamos muy legítimos de no perder las clases, y de paso, tendríamos en ellos a los principales acompañantes de nuestras reivindicaciones que se mantienen en pie ante la indiferencia y terquedad del Gobierno en dialogar, reconocernos y acordar.
La lucha de hoy es muy distinta a la “lucha gremial” en la llamada IV República. La naturaleza autoritaria del actual régimen amerita nuevas lecturas y gramáticas en la lucha gremial en defensa de la Universidad. Y para eso los universitarios tenemos que dar muestras de mucha creatividad e imaginación. Lo que no podemos hacer es deponer el Paro a cambio de nada, sin lograr preservar la Autonomía universitaria y el resto de los valores y principios que nos dan identidad. Si el Gobierno nos reconoce, acepta nuestras justas demandas, juega limpio y respeta el marco constitucional vigente somos los primeros en deponer el conflicto. Les recuerdo que el Paro es algo contra natura para los universitarios, nadie quiere una Universidad cerrada, y si a esto hemos llegado es porque el Gobierno así lo ha querido. Nuestras armas son el pensamiento y la razón, no la violencia.
Eso sí, la propuesta de la Profa. Pilar de Manzanilla tiene que hacerse previo sondeo con la FAPUV, es muy feo aparecernos como rompe huelgas y esquiroles. Hay que prepararla y estar convencidos de sus bondades.
El momento es muy delicado y hay bolas que corren y refieren situaciones que a nadie agradan: que nos van a botar, la más grave de todas; que ya tienen los nombres de los Rectores que van a dirigir a las Universidades en rebeldía cuando se decrete la intervención sino deponemos el Paro; que no nos van a pagar el bono vacacional si seguimos con la paralización de las actividades académico-docentes y que nos van a meter presos tal como amenazaron a la Junta Directiva de la APUCV, y que en un acto de reafirmación universitaria en Asamblea de profesores, ayer mismo, ratificaron en un 90% mantenerse en el Paro hasta lograr que el Gobierno acceda a nuestras justas y legítimas peticiones.
Lo que sí tendría que hacer la APUZ, su Junta Directiva, más allá de estar a la defensiva, es respetar el mandato de la última Asamblea y encabezar al unísono todas las manifestaciones de protesta que se hayan de realizar. Concertar con la FAPUV, mientras sigamos federados con ella, y mostrar unidad de criterios. Nuestro adversario común es el Gobierno que desea domesticar a las universidades y acabarlas por lo que representan hoy: un dique de contención ante un proyecto anti-democrático y hegemónico. Es bueno recordar que los Gobiernos pasan mientras que las Universidades se mantienen como instituciones fundamentales de la Nación. Y que nosotros nos debemos al Estado y al País, no a un Gobierno en particular.
Y si la propuesta de la APUZ, de levantar el Paro, tan legítima y válida, la quiere presentar, se haga en la respectiva Asamblea y con argumentos de peso que NO echen por la borda todo el esfuerzo que hasta ahora se ha hecho tanto en el ámbito local como en el nacional. No hace falta que nuestros miedos y desesperos nos lleven a salidas suicidas, “calma y cordura”, aunque firmeza en la defensa de la Universidad y todo lo bueno que ésta es capaz de representar.
Lo que en un primer momento se presentó como una lucha por el salario ha devenido en una lucha en defensa de la Autonomía Universitaria. ¿Qué sentido tendría aceptar el salario chucuto que el Gobierno ha ofrecido si se mantiene el hostigamiento gubernamental hasta lograr quebrarnos? ¿Por qué deberíamos renunciar a nuestras conquistas y beneficios sin luchar por las mismas? Los universitarios no somos gobierneros, somos libertarios, y ante cualquier manifestación de poder que aplasta, nos resistiremos.

Dr. Angel Rafael Lombardi Boscán
Representante de los Profesores ante el CU

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